Salidas profesionales del Diseño

Por Gabriel Jiménez Arnau.

Es muy habitual que la mayoría de la gente, cuando finaliza sus estudios académicos de Diseño le asalten muchas dudas sobre su futuro: ¿Qué camino debo coger? ¿Cómo busco trabajo? ¿Cuál es mi especialidad? En este artículo os dejo un par de reflexiones.

Antes de nada…

Este texto adapta una charla que dí el día 19 de diciembre, a petición del colectivo estudiantil ADIZ. La charla fue diseñada para remover y buscar la reflexión, más que para sentar cátedra, y aprovechar las figuras de espectador y público para proyectar un discurso que fuera radical y obligara al espectador a posicionarse frente a él. Al final, sólo son un conjunto de opiniones y, como tales, tienen un gran peso de subjetividad; pero en un formato charla y con un tono de severidad, adquieren un punto objetivo que obliga al espectador (en este caso lector) a considerarlas. Aquí va la charla:

Primero, pedir perdón porque esto va a ser un poco más un monólogo que una charla, al final si queréis podemos hablar y, bueno, si queréis, creo que tenemos espacio para preguntas al final de mi intervención.

Segundo, me voy a saltar un poco el formato normal de lo que se me pidió, en lugar de hablar de mi curro, quiero hablar de cosas que no se suelen decir antes de llegar a un curro.

Al final cuando uno da consejos, y habla de lo laboral, en el fondo se está hablando un poco a sí mismo en el pasado, o piensa que a alguien le puede servir de ayuda.

En la medida de lo posible, intentaré no ser personalista, porque yo soy mis circunstancias, e ir un poco más a las cosas que me han llevado a tener estas circunstancias; para ver si os puede servir de algo. Y luego, si sobra un rato, os hablo de mi trabajo como diseñador de servicios en Flat 101.

Antes de nada, comentar que estas charlas me preocupan un poco porque al final se pone mucho foco en lo profesional, los próximos pasos y, normalmente, se dejan de lado reflexiones personales que van más en la línea de construir una identidad y más en momentos vitales en los que se está construyendo una identidad. En momentos personales en los que se tiene mucha energía y ganas, uno debería enfocarse a acciones que no sean estar encerrado de 8 a 18 en un cubículo.

Al final Tyler Durden se equivocaba, si somos nuestros trabajos.

En palabras de Bob Black: «Eres lo que haces. Si haces trabajo aburrido, estúpido y monótono, lo más probable es que tú mismo acabarás siendo aburrido, estúpido y monótono.»

Esto es consecuencia de la colonización absoluta de lo laboral en nuestras vidas, si hacéis un trabajo de 10 horas con una hora para comer al que tienes que invertir una hora diaria para llegar, dormir unas 7 horas, y te quedan unas 5-7 horas para ti es normal que el trabajo te defina. Si nada más terminar la carrera os ponéis a trabajar, ese trabajo os estará definiendo más que cualquier otra cosa así que a la hora de pensar en salidas profesionales, hay que reflexionar sobre qué perspectivas de construcción personal os va a dar.

Si os encaja hacer planos durante 40 horas a la semana y luego depender de un tiempo para desconectar podéis ser muy felices, si por el contrario no le véis mucho sentido a esto que comento, obviamente, lo mejor será que busquéis otra cosa.

Haceros dueños de vuestros destinos

En relación con lo anterior, muchas veces antes que tener claro qué hacer después, qué salida profesional tomar, lo mejor es tener claro qué salidas o que cosas no queréis hacer.

Aunque de primeras, y con vuestros años, esto pueda parecer que no tiene mucho sentido, os ayudará a encontraros de alguna manera a vosotros mismos. En el caso de que tengáis claro por donde no queréis ir es muy fácil identificar el sitio en el que estáis para saber que ese no era el camino que queríais emprender. Para mi, es muy importante tener claro dónde no quiero ir, porque a veces, se corre el riesgo de prolongar lo existente de forma inercial, pero sabiendo, por lo menos, a donde queremos llegar evitamos ese riesgo.

Tampoco os preocupéis, el dónde no se quiere estar se puede averiguar sobre la marcha e ir descartando lugares, porque aunque no os lo hayan dicho muchas veces en la carrera, equivocarse está bien. Te ayuda a saber que ese camino no era uno que querías tomar, y una vez que lo tienes claro puedes volver a encauzar otra senda.

¿Cómo saber si esta salida profesional es para mi?

Una vez estéis terminando la carrera, mirando sitios para currar hay una serie de indicadores que podéis mirar para saber si un trabajo puede funcionar para vosotros.

En general todas las empresas os van a vender la película, sitio maravilloso, desarrollo profesional, dinero en la cartera, beneficios sociales, cervezas después del trabajo, trato cercano…

Para mi, lo más importante hasta ahora, ha sido observar a la gente más mayor que haya en la empresa: independientemente de su cargo, ¿cómo son?, ¿se les ve felices?, ¿están contentos? ¿ven a sus familias? Ver como vuestras prioridades actuales se equiparan a lo que han conseguido estas personas. Esas personas, si os quedáis en esa empresa son vuestro futuro.

Por otro lado, tenéis que cuestionaros qué os empuja a entrar en un trabajo u otro. Para la mayoría de nosotros, cuándo buscamos nuestro primer trabajo fuera de la carrera, todo nos ha sido muy entregado o nos ha venido por el contexto en el que nos movemos. La mayoría de las charlas son profesionalizantes, van en la línea de que encontréis trabajo, nadie os suele decir que toméis usa pausa para pensar, así que ya os lo digo yo: pararos a pensar.

Uno vive con poco si es feliz

Por último tenéis que descubriros a vosotros mismos en todo este proceso, antes de quedar atrapados por la vida. No tengáis prisa en entrar en el mundo laboral, siempre hay tiempo, siempre hay trabajo, y al final encontraréis un trabajo que pagará las facturas.

Si me preguntáis sobre salidas profesionales del diseño, os diría que primero hicierais un viaje a un sitio con un idioma distinto al vuestro y en el que nunca hayáis estado y hagáis el absoluto mínimo necesario laboralmente hablando para sobrevivir y disfrutéis de ese sitio.

Si no podéis permitiros ese viaje, haced lo absolutamente mínimo necesario laboralmente hablando para no moriros, pero haced algo que no tenga nada que ver con lo laboral ni con el dinero, para que vuestros próximos años no estén centrados en lo comercial.

Tomad como regla no quejaros por sistema, sonreíd.

Salid a acumular experiencias, que luego os sirvan para saber qué caminos seguir, conoced a alguien interesante y tomaros un café con esa persona, leed mucha ficción y no dependáis tanto de internet… Haced lo que sea, pero tratadlo con cariño y hacedlo a la perfección, aunque sea poner copas en un bar o un proyecto de ilustración.