Espacios públicos y diseño

Por Marta Asensio.

Economía, ambiente y sociedad, tres aspectos esenciales del diseño de espacios públicos.

¿En qué se parecen las pinturas rupestres de Altamira y Naranjito? No, no es un chiste malo ni una adivinanza un tanto hortera. Lo que tienen en común estas dos producciones humanoides es la comunicación.

Ambas reflejan nítidamente el imperioso deseo del hombre por transmitir una historia, un concepto, una emoción, un recuerdo… el arte primitivo de la Cueva de Altamira nos resume un cachito del modo de vida de aquel tiempo, y Naranjito y su diseño nos cuenta cómo tratamos de reunir a unas cuantas personas con pasión por el deporte durante aquel Mundial del 82.

Y es que el diseño y el arte son un nexo de unión perfecto entre el mundo de las ideas y los sentidos, como diría Platón. Más allá de referencias rancias y algo pasadas de moda, lo cierto es que desde que el hombre es hombre siempre ha existido una forma de conectar ambos mundos. La expresión artística no solo satisface nuestro deseo de transmitir algo al mundo, sino que gracias a ella también podemos hablar con los demás.

Esta forma de expresión no solo nos permite comunicarnos con el exterior, sino que también nos permite comunicarnos entre nosotros, como lo hacemos a través del lenguaje oral o escrito. Es en este paso donde nace la posibilidad de darle cierta responsabilidad al mensaje que intercambiamos con otros, y no solo saciar nuestras ansias de expresión interna.

El diseño responsable es un buen ejemplo de este tipo de comunicación. Tiene un mensaje claro: tratar de conjugar tres aspectos esenciales de nuestra actualidad como son economía, ambiente y sociedad.

“El diseño responsable es aquel que tiene consciencia del entorno social, económico y medioambiental, que atiende a necesidades y no a deseos”, como bien dijo Eva Yubero durante la entrevista que realizamos al Estudio Recreando.

Y es por eso que este tipo de diseño se manifiesta con fuerza bruta en los espacios públicos. Al fin y al cabo, ¿dónde se puede reflejar mejor la economía, el ambiente y la sociedad que en un lugar creado por y para el uso de las personas?

La urbanización adaptativa es el pilar sobre el que los espacios públicos han de ser pensados. Como hemos comentado anteriormente, el diseño se realiza con una función concreta: amoldarse a las necesidades del público objetivo, que en este caso es el ciudadano. Por ello, se emplean los materiales más adecuados en función de los requisitos del espacio, dejando de lado las ostentaciones y apostando por el uso a largo plazo. Hemos seleccionado unas cuantas propuestas interesantes que creemos que os gustarán:

El ejemplo de Estonoesunsolar en Zaragoza

Patrizia di Monte e Ignacio Grávalos, arquitectos de la propuesta Estonoesunsolar, se encargaron de llevar a cabo un plan de empleo municipal, mediante el cual se convirtieron veinte solares de Zaragoza en parques, huertos y canchas deportivas.

Todo comenzó en 2009, cuando 50 trabajadores en paro fueron contratados para rehabilitar terrenos antes inutilizados, y con ellos poder ofrecer un servicio gratuito para la ciudadanía, y todo en menos de dos años. La iniciativa ya cuenta con 28 solares recuperados, de los cuales 14 se encuentran en el Casco Histórico de Zaragoza.

Fotografías del proyecto Estonoesunsolar diseñado por el estudio de arquitectura Gravalosdimonte.

Leku Studio, estrategias de urbanización reversible en colegios de Barcelona.

Este estudio de diseño formado por Leku Jokin Santiago Elorriaga y Marta Sola Páramo ha desarrollado un proyecto de transformación en varios colegios del Eixample, en Barcelona. Una zona con mucho tránsito peatonal, a la que era necesario aportar algo de aire fresco y dinamización, y que se está realizando gracias a este nuevo plan de diseño.

Fotografías del proyecto por Leku Studio.

Como podréis imaginar, el diseño de espacios públicos debe ser producto de una creación con consciencia plena del territorio y las necesidades que reclama el servicio. Es por eso que la comunicación juega un papel tan importante, y en ambas direcciones. Tanto desde el papel del ciudadano reclamando aquello que creamos conveniente, como desde el papel del diseñador cuidando todos los detalles.

Esperamos que hayáis conocido un ámbito más del mundo del diseño, y que exploréis por vuestra cuenta otras muchas facetas de este gran sector.

Si os ha gustado este artículo, os recomendamos que leáis éste otro sobre Diseño y sociedad: las bases