10 tips para reconocer un buen diseño

Por Pablo Pintado

A la hora de adquirir un producto u opinar sobre el nuevo móvil de tu amiga, sin saberlo, aplicas unos condicionantes que influyen en tu percepción sobre este.

O quizá, teniendo nociones de diseño, habrás tenido en cuenta una serie de tips por los que guiar tu opinión a la hora de decidir si el producto ha optado por un buen diseño. No obstante, a continuación podrás encontrar diez tips, por si alguno no lo habías tenido en cuenta; no sin dejar claro que el binomio función forma, sería el gran origen, del que parte el resto.

1.-Función.

Un producto que no funcione o que tenga una finalidad definida no sirve para nada. No es raro haber pillado a un listillo asegurando que algo tiene un excelente diseño pero que no funciona. Un producto que no funciona, es un producto mal diseñado.

2.-Forma.

La estética es la otra parte que siempre se ha asociado al diseño. Pero no por lujo como algunos snobs vestidos de marca exagerada aseguran, sino más bien para cumplir con su función con mayor eficiencia.

3.-Medida.

Dejando a un lado los tópicos y las bromitas, es un factor importante y tiene que ver con los dos factores anteriores. El producto tiene que adecuarse a un tamaño. Es decir, por ejemplo, un frigorífico nunca puede tener menos del tamaño de lo que va albergar. O por el contrario un libro de bolsillo no puede ser tan grande como una edición normal.

4.-Manejabilidad.

Cuanto más sea intuitivo un producto,será más fácil poner en práctica su finalidad principal. El producto tiene que adecuarse al usuario para que este sea capaz de usarlo con facilidad. Tiene que haber una simplicidad a la hora de utilizarlo. De nada sirve hacer un software libre para un público general si se necesita grandes nociones de programación, es decir, si para usarlo necesitas estudiar un grado de informática.

5.-Innovación.

Va íntimamente ligado al desarrollo tecnológico. No se debería presentar un producto como novedad utilizando los avances del siglo pasado; a no ser que en eso esté la gracia como la nueva ola de juegos de los 80 y 90. Se tiene que tener en cuenta el contexto actual y las variantes del mercado. De ahí, el esfuerzo de los diseñadores por contextualizarse y estudiar historia del diseño.

6.-Adecuación al posible usuario.

Tal fracaso sería tanto diseñar un ordenador potente para un usuario que solo lo necesita para escribir como un básico para un diseñador de efectos especiales. Importa el perfil de usuario para el que se diseña.

7.-Acabado.

Dicen que en los pequeños detalles se nota la calidad de un producto. Pues aunque parezca una minucia, las pequeñas cosas pueden determinar un buen trabajo. Un mal acabado puede ser un letal en su funcionamiento.

8.-Neutralidad.

Se debe procurar que no pase de moda. A más atemporalidad, más puede durar un producto (y no solo en cuanto al campo de textil se refiere). Lo clásico podría considerarse un factor un tanto subjetivo; pero que puede permitir más tiempo estar en el mercado.

9.-Ergonomía.

Es evidente que si se diseña una raqueta, es importante tener en cuenta físicamente al usuario, que la va a empuñar. Si se pasa por alto, podría ser un peligro para el usuario y un fracaso rotundo para el diseñador; así como un profundo agujero en su conciencia como profesional.

10.-Ética.

En los últimos años se ha puesto en boca de los diseñadores los conceptos de diseño social, diseño sostenible y comprometido e incluso slow design. Es un deber social tenerlo en cuenta. Incluso el packaging debe adaptarse para que no agreda el medio ambiente y se acoja al marco legislativo. Los materiales pueden ser determinantes a la hora de su producción y es mejor que se realicen en un contexto viable para todos.

Pues bien, Para quien esté en el mundillo del diseño… ¿algo no habías tenido en cuenta? Y para quien no esté integrado en el mundillo del diseño…¿sabes lo que vale un peine?

Si te ha gustado éste artículo y crees que te ha sido de gran utilidad, te recomendamos que leas nuestra Guía rápida sobre el color en el diseño, para dominar su uso del color, sacar su máximo partido para comunicar.