¿Por qué el low cost va en contra del diseño?

por Verónica Jaramillo


Fuente ElDiario.es

Si eres de los que se pregunta ¿qué problema hay en comprar un artículo barato?, si te lo están ofreciendo y tu bolsillo no se puede permitir mucho más, continúa leyendo, en este artículo te daremos unas cuantas razones para que la próxima vez que veas esa “ganga”, al menos seas consciente de qué es lo que permite a ese producto tener ese precio tan bajo.

Sobre el low cost

El low cost, se basa en tres pilares: producción rápida, grandes cantidades y bajos precios, todos ellos asociados a un gran volumen de negocio. Para lograr esto, se debe conseguir que los costes de producción y suministro sean lo más bajos posibles, lo que se traduce en el uso de materia prima barata, artificial y de mala calidad (como materiales sintéticos y derivados del petróleo), procesos de fabricación baratos y perjudiciales para el medio ambiente (con maquinaria pesada, uso de químicos perjudiciales y mayores emisiones de gases tóxicos y contaminantes) y por supuesto, mano de obra barata (con los atentados a los derechos humanos y laborales que esto conlleva).

Dentro de esta búsqueda de aminorar precios, lo que hacen las grandes industrias, además de sacrificar la calidad del producto, es externalizar la producción a países donde se puedan permitir pagar salarios ínfimos por muchas más horas de trabajo, es decir, llevan la producción a países en vía de desarrollo como lo pueden ser Bangladesh, India, China o Camboya, donde los derechos laborales brillan por su ausencia y se pueden permitir explotar a las personas que han participado en la producción de esa camiseta que te has comprado por 9,90€ y que además se te romperá probablemente en su primer lavado.

Desde el punto de vista económico, Joseph Burgaya, en su libro La economía de lo absurdo asegura que el sistema low cost está perjudicando notablemente a la economía occidental, ya que cada vez que compramos un producto de este tipo, empujamos a las empresas a irse fuera del país y por lo tanto a generar menos puestos de trabajo y pagar menos impuestos en el país de origen, es decir, que cada vez que compramos un “chollo” contribuimos a tener una sociedad sin garantías de empleo o servicios públicos y cada vez más pobre.


“La moda rápida no es gratuita, algo estás pagando” – Lucy Siegle

Sostenibilidad

En cuanto a la sostenibilidad, sobra decir que con este tipo de producción es imposible mantener un estándar amigable con el medio ambiente. Este tipo de producción no hace más que atentar contra el ecosistema, no sólo en la manera en que produce, más contaminante, e incitando al consumismo y al despilfarro; sino en lo que se produce, llenando el mundo de productos poco duraderos en los que no se llega a contemplar qué pasará con ellos cuando queden inutilizables o el posible reciclaje de sus materiales.
En relación a esto, Bruno Munari dice en su libro ¿Cómo nacen los objetos? Que un diseñador no debe ser partícipe de las falsas necesidades inventadas por la industria con fines comerciales, y nunca ha de solventar las necesidades beneficiando a la industria y perjudicando al consumidor y el low cost, como hemos visto nos perjudica como usuarios.


“Cantidad versus calidad”


El diseño consiste en presentar soluciones globales a problemas concretos de cualquier índole; de hecho la calidad de un Diseño se determina en su capacidad de resolución de dichos problemas, dotándolos a la vez de un valor estético; sin embargo, el low cost, aunque puede presentar ciertas “ventajas” a corto plazo como lo son sus precios bajos o la accesibilidad de productos a un amplio público, no es una solución global a esas necesidades, ya que en base a reducir sus costes rebaja la calidad del producto, genera impactos sociales y económicos negativos y sobretodo se deja de tener en cuenta el aspecto medioambiental que en el diseño actual se debería incluir como necesidad fundamental.


“Compra menos, elije bien, házlo durar” – Vivienne Westwood

Desde Arrea Magazine esperamos que cada vez que se te rompa esa camiseta en sus primeros lavados, sepas mirar a través del agujero y apreciar todas las desigualdades y problemáticas humanas, económicas y medioambientales que hay tras él y que además poco a poco te intereses más por las apuestas locales y sostenibles que van surgiendo en Aragón y en España.

Si te interesa el diseño sostenible te dejamos un artículo que Nereida J.F ha escrito sobre slow design, también te dejamos otro artículo escrito por Nereida J,F sobre proyectos consientes de diseño en Zaragoza.