La Ciclería, un mix de cafetería y cultura ciclista

Por Lorena Yunquera,
Fotografía de Sheyla López

En este nuevo artículo de Espacios nos encontramos en La Ciclería, un local situado en la Calle Gavin nº6 de Zaragoza, donde se respira energía y deporte en todos sus rincones.


La Cicleria es un punto de encuentro para los amantes de la bicicleta pero además es un motor activo para la integración de este medio en la ciudad. Aunque fue hace solo 4 años cuando se emplazaron en el barrio de la Magdalena, esta iniciativa nace como proyecto empresarial hace 10 años desde los movimientos sociales, en concreto, desde el Colectivo Pedalea, que reúne a un grupo de personas cuyo nexo común es fomentar el uso de la bicicleta como transporte alternativo, ecológico y cotidiano. Lo que empezó como una pequeña iniciativa ahora evoluciona de forma exponencial.


En la actualidad, Arnau, Arturo, Chabi, Mer, Nacho y Perico forman la cooperativa de trabajo de La CicleríaLa filosofía que promueven es el uso de la bicicleta como herramienta de transformación social y ambiental. Animan a que cada vez más personas usen este medio para hacer las ciudades más amables, ciudades para las personas, sin contaminación ni ruidos. En esta línea de acción, colaboraron en la construcción del evento Zaragoza Ciudad de las Bicis y Festival Cultura Ciclista, para que la capital maña sea referente a nivel europeo del uso de la bicicleta, como puede ser Holanda o Dinamarca como países referentes en este tema. 

En el espacio de La Ciclería podemos encontrar dos ambientes conectados, por un lado la cafetería y por otro el taller de autoreparación de bicicletas. También cuentan con un parking para bicicletas 24 h, una biblioteca y una sala polivalente para exposiciones, talleres, charlas y eventos entorno a la cultura urbana ciclista. Además, no toda la actividad se encuentra en este centro, sino que La Ciclería también sale a las calles, impartiendo formación; ejemplo de ello es la Biciescuela para Adultos, donde enseñan tanto a dar las primeras pedaladas, como cursos de habilidad y conducción segura por la ciudad. Todos los meses organizan una excursión urbana o periurbana para poner en práctica lo aprendido, así como para pasar un rato agradable por el entorno mientras se hace ejercicio.

La cafetería es un espacio acogedor donde el ciclismo se respira en el aire y la luz atraviesa los grandes ventanales. Apuestan por el movimiento “hazlo tu mismo” siendo prueba de ello el mobiliario de madera y decoración que se puede encontrar en el lugar. También se puede disfrutar de una carta de recetas veganas. Todos sus productos son de proximidad y ecológicos, como es el caso del producto estrella “el burrito de los jueves”, cocinados con verduras de Sabores Próximos, una huerta ecológica localizada en el Lugarico del Cerdán.

Conectado a la cafetería podemos ver el taller de reparación de bicicletas donde se puede ver toda clase de herramientas. No es un taller convencional sino que hace hincapié en la formación, por ello usan el espacio para el asesoramiento y enseñanza a los usuarios sobre la mecánica de la bicicleta y así poder dar un conocimiento de autosuficiencia al ciclista. En la página web y en redes sociales se puede ver detalladamente la multitud actividades e iniciativas que proponen.

Pero La Cicleria no solo es un espacio, también con su proyecto empresarial se ejemplifica que se puede sostener otro tipo de gestión a través de la economía social y solidaria. Colaboran con otros colectivos sociales como Recicleta, Somenergia, Pedalea, Ecologistas en acción y Bielas Salvajes, entre otros. Juntos forman una red que promueve una forma diferente de economía, pensado en revertir de forma positiva en la sociedad y el medioambiente.


Tras la toma de contacto con este proyecto tenemos claro que las bicicletas no son solo para el verano. Es una herramienta que ha llegado a Zaragoza para quedarse y tiene un gran poder de transformación como muy bien están enseñando desde La Ciclería. Animamos a todos a que paséis a conocer las actividades que proponen y a disfrutar de un buen café en el mejor ambiente ciclista.