Javier Jaén: “al final el reconocimiento es que puedas vivir de lo que te gusta”

Entrevista hecha por Gerardo Maza. Fotos de la entrevista: Xoel Burgués

Javier Jaén, ese diseñador gráfico de Barcelona que presentó su ponencia en Encuentrazos 2018 gran espectacularidad y sentido del humor; se ha convertido en un referente de la ilustración y el diseño en España y fuera de sus fronteras.

Jaén ha ilustrado para el The New York Times, The New Yorker, Greenpeace Magazin, Centro Dramático Nacional, El País, El País Semanal, ESPN, Solvia; entre otras marcas y publicaciones.

El reconocimiento que obtiene su carrera contrasta con la cercanía que demuestra a distancias cortas, nuestro encuentro con Javier fue fugaz, en menos de 15 minutos pudimos charlar todo lo que pudo darnos durante tiempo que tuvo disponible para ¡Arrea! Magazine.

El tiempo fue corto pero necesario para que le bastase en ofrecernos respuestas profundas a las preguntas que le hicimos. Os dejamos con lo mejor de nuestra charla.

¡Arrea! Magazine: Vemos que aparte de ilustrador has trabajado como diseñador gráfico, ¿Según tu opinión, un diseñador gráfico debería tener un estilo marcado?

Javier Jaén: Para mi el diseño gráfico o la ilustración son disciplinas que están al servicio de la comunicación visual, de hecho son herramientas que yo utilizo para contar cosas. Hay veces que la mejor manera de contar algo es con una fotografía, con un dibujo, con una composición tipográfica, con un color o con una forma; con lo cual, el viaje no lo hago al revés, no viene del diseño gráfico, de la ilustración, de la fotografía o la escultura; sino que es: lo que quiero contar, ¿cómo lo puedo hacer?

A.M.: ¿Qué importancia le das al uso del color? ¿Cómo tomas las decisiones en este aspecto dentro de un proyecto?

J.J.: Yo creo que la mala noticia es que todo comunica, desde el papel que utilicemos, hasta dónde vamos a ver ese mensaje, si lo vamos a ver en un feed de Instagram o lo voy a ver en un supermercado, la tipografía, la forma y el color es uno de esos elementos; por supuesto tiene importancia, pero tanta como cualquier otro.

A.M.: Vemos que tienes mucho humor, que te lo pasas muy bien haciendo tu trabajo, ¿Cómo incorporas tu personalidad dentro de tu proceso creativo?

J.J.: De una forma que no es deliberada, pero supongo que no podemos huir de eso, al menos de una forma que sea coherente con lo que uno piense. No sé cómo salirme de mi, por supuesto puedo imitar a no sé quién, o imitar la voz de un famoso ahora cinco minutos, pero no hacerlo permanentemente; así que al final incluso, aunque no parto del trabajo como una expresión personal, acaba siéndolo.

A.M.: Dinos algún diseñador o diseñadora al que admires y ¿por qué?

J.J.: Hay muchísimos y podríamos estar seis días hablando de esas cosas.

Mucha gente creo que en lo que me han influido es porque han abierto una puerta antes que yo, y me han ayudado en ese aspecto. Uno de los que me puede venir a la cabeza sería Paul Sahre en Estados Unidos, precisamente por eso que hablábamos, del estilo y de las formas; de pronto hace un videoclip, como hace una ilustración de prensa, como  puede hacer una portada de libro y el vínculo que los une son las ideas que hay detrás, no tanto una realización formal de “siempre utilizo la foto o el azul, o éstas tipografías, o siempre hago todo a lápiz”, eso qué más da.

A.M.: La retórica visual hace es casi parte inherente a tu trabajo ¿Qué nos puedes hablar de la antítesis y la metáfora como formas de expresión?

J.J.: Supongo que es siempre muy difícil analizarse desde uno mismo y para mi no es un viaje consciente, no pienso “aquí voy a utilizar la antítesis, aquí la metáfora”, es un proceso más espontáneo, de la misma manera que uno hace una broma con sus amigos o haces un chiste; si analizamos tus chistes seguro que tienen un patrón, pero es difícil que uno sea consciente de eso. Y si, por supuesto que hay  producto de un lenguaje simbólico, donde las cosas normalmente no son lo que son, sino que quieren decir otra cosa, pero como te decía, no es una cosa estructurada dentro del proceso.

A.M.: ¿Qué es la innovación para tí?

J.J.: Supongo que hacer las cosas como no se hayan hecho antes; pero hay una frase de el diseñador Paul Rand que a mi me interesa mucho que dice “no intentes ser original, intenta hacerlo bien”. En el intentar hacerlo bien hay veces que acaba siendo original, pero el punto no es hacerlo por primera vez: a lo mejor nadie ha hecho un cartel nunca con pimientos, pero bueno y ¿qué?, si era para un partido de fútbol ¿qué tiene que ver?; y si, es muy innovador, pero la innovación por la innovación, ni en diseño ni en ningún aspecto de mi vida me interesa, si no está acompañado de un sentido.

A.M.: ¿Crees en las tendencias para hacer tu trabajo? ¿Qué papel tienen para ti?

J.J.: Supongo que más del que quisiera, y de una forma inconsciente.

No quiero que mi trabajo sea la última moda, pero creo que sí que tiene que ser contemporáneo, y hay ciertos proyectos que tienen que vivir un dia y a lo mejor no pasa nada porque hagamos esa cosa tan  absurda que de pronto deja de estar de moda; pero hay otros proyectos que tienen que vivir en el tiempo, y a la larga, solemos conectar más con las cosas que sobreviven al paso del tiempo.

Dicho esto está muy bien la frivolidad, y está muy bien el chiste, y están muy bien los memes y están muy bien los emojis; y todo eso, son cosas que me interesan, y me interesan hoy, y se que probablemente mañana no, pero no pasa nada.

A.M.: Has Ilustrado para varios medios de comunicación, ¿qué diferencias encuentras entre un encargo para prensa y otro más publicitario?

J.J.: Una de ellas es el tiempo con el que se trabaja, el de prensa es muy poquito; otro importante es el presupuesto, en publicidad se trabaja con otros números, normalmente superiores; y otro muy importante es el fin con el que se hace, la prensa normalmente intenta informar sobre algún tema, crear opinión o poner el foco o la sensibilidad sobre un tema, y la publicidad por lo general, intenta vender, sea un shampoo, un pan, o un banco. Yo he trabajado también para ese tipo de clientes.

A.M.: La web de Javier Jaén parece una marca que engloba un estudio de diseño e ilustración: ¿quienes hacen parte del equipo?

J.J.: Se llamó estudio antes de que hubiese gente trabajando para mi, y aunque esa era, si quieres, una mentirijilla, era una manera de plantear las cosas desde algo más plural, desde un poder colaborar con otros. Esto no es “Javier que ha hecho no sé qué”, no; es Javier que colabora con un fotógrafo, que hace un vídeo con alguien que escribe guiones, con alguien que de pronto hace danza o cualquier disciplina con la que nos podamos encontrar. Y sí que ha habido esa intención de sumar y de ser más, porque más, somos mejores.

Ahora mismo en el equipo somos tres personas fijas, y colaboraciones con gente de fuera.

A.M.: ¿Qué es lo más difícil de la profesión de diseñador e ilustrador?

J.J.: Son muchas cosas, es seguir siendo relevante, que tu trabajo siga teniendo sentido y no quemarse por el camino. Genera un desgaste, no físico, pero que te siga entusiasmando lo que haces, y que encuentres una forma de seguirte sorprendiendo a ti mismo.

A.M.: ¿Cómo llega el reconocimiento a tu carrera como profesional y como crees que lo has logrado?

J.J.: Supongo que como todas las cosas importantes en la vida, de casualidad. Nunca ha habido ni la intención, ni la estrategia, ni tampoco se si estoy ahí o no; y tampoco quiero que me importe demasiado.

Al final el reconocimiento es que puedas vivir de lo que te gusta, que sigan pasando cosas y que alguien te conozca y te pueda encargar algo, o que estemos aquí ahora hablando; está muy bien y es lo único que importa, no si tienes no sé cuántos followers, o salir en no sé qué revista; eso no es tan importante en sí mismo, sino las cosas que pueden generarlo.

La entrevista termina con los disparos finales de la cámara de Xoel Burgués y el nerviosismo de Javier Jaén por no llegar tarde a su próxima cita. Nos quedó la sensación de estar delante de un auténtico profesional del diseño y de una persona que se crece sobre el escenario. 

Esta entrevista fue posible gracias a la colaboración de la Escuela Superior de Diseño de Aragón (ESDA), Escuela de Arte de Zaragoza y Raquel Garrido.