Café Nolasco, la cafetería más elegante y funcional de Zaragoza

por Verónica Jaramillo. Fotografías de Ana Escario


Café Nolasco. Foto de Ana Escario

Hoy, entramos en un local donde el límite entre el exterior y el interior se difumina a través del patio cubierto creado por el arquitecto y diseñador, residente en Madrid, Iñigo González-Haba; encargado del diseño del espacio y de la dirección creativa de todo lo relacionado con Café Nolasco.

Ubicado en la calle San Jorge 18, en plena Plaza Nolasco; un local cuya intención es la de trasladar el concepto de cafetería, presente en otras capitales europeas, a la ciudad de Zaragoza. En este concepto, el café, como elemento social y vertebrador de relaciones, es el protagonista. Allí, podremos encontrar desde pequeños espacios personales a otros más comunes para compartir con conocidos o desconocidos, y es que, esta acción de compartir, se puede decir, que es la que articula este espacio donde puedes compartir mesas, sofás, ventanales, tostadoras, entre otras.

Nada más entrar, se respira ya un ambiente acogedor y diferenciador, en el que tiene mucho que ver el hecho de que, en el café Nolasco, se ha diseñado no sólo el espacio interior, sino toda serie de muebles que van en concordancia con el diseño del espacio; así como otros muchos detalles creativos de los que el propio arquitecto se encarga, para cumplir con la intención distintiva del establecimiento; de hecho, es él quien decide, por ejemplo, que sus cartas no serán una pieza de papel sin más, sino que van a ser cartas de correo postal, con sobre incluido, o que la carta de postres va a ser una postal de viaje, o que su Gin Tonic se servirá en una jeringuilla como si de una medicina se tratase.


Café Nolasco, patio cubierto

El espacio

Se trata de un espacio abierto y diáfano que les permite tener distintas ofertas a lo largo del día. En él, se logran diferenciar zonas, bien mediante un cambio de pavimento, la propia forma del espacio, o bien, mediante vidrieras o muebles separadores. De esta manera, se obtienen tres espacios que, logran mantener una coherencia y unidad a lo largo de la totalidad del espacio, gracias los toques industriales presentes en cada una de ellas a manera de lámparas de cobre; algunas de ellas obra del propio diseñador; la presencia de la madera, y los colores blancos en las paredes y negros en sus carpinterías.

El primero de estos espacios es un patio cubierto, dotado de todo lo necesario para poder desayunar, leer la prensa o trabajar desde tu propio ordenador. Es un lugar donde, mediante el pavimento; más propio de una acera, que de un interior; y la vegetación; dispuesta en un mural de maceteros; se logra que el exterior se prolongue hasta en el interior, y que, ayudado por los grandes ventanales, se difumine la frontera entre ambos. Todo ello con la intención de que el cliente, al desayunar allí, se sienta como si fuese un desayuno de domingo, en un jardín donde estar mejor que en tu propia casa.


Café Nolasco, mural de maceteros

La siguiente zona es la central, dedicada a la barra y zona de servicios, dicha zona se diferencia de la anterior por una vidriera que las separa visualmente y por un cambio de pavimento que se torna ahora de madera. Aquí, destaca, en primer lugar, la fluidez y continuidad del espacio, que se logra mediante la continuación del pavimento a lo largo de toda la superficie de la barra y el color blanco de sus paredes.

Además, cabe resaltar, que no es una barra al uso, donde quedarse sentado, sino que está diseñada como un bloque, sin espacio para los pies, donde no es cómodo quedarse sentado, con la intención de liberar la zona de atención. De esta manera se consigue un lugar de paso, donde el cliente, una vez atendido, se desplaza a las mesas, diseñadas por González-Haba, ubicadas justo enfrente, donde podrá disfrutar, entre otras cosas, de la iluminación natural y vistas a la plaza que aportan los grandes ventanales con los que cuenta este local.

Ya, por último, hacia el fondo del local, nos encontramos con la zona de sala o comedor, que se articula en función de tres piezas principales: una gran mesa central, diseñada también por el arquitecto, y dos sofás estilo Chester, uno en cada esquina. Los demás elementos de mobiliario se van adaptando a los diferentes momentos del día y a las necesidades de cada cliente.


Café Nolasco. Barra

Mobiliario y estilo

En cuanto al mobiliario, podemos apreciar una mezcla muy sutil y nada agotadora, de piezas clásicas; como por ejemplo las sillas de estilo Thonet del comedor; con toques industriales de diseño propio; como las lámparas de cobre con bombillas de filamentos, y rasgos de estilo nórdico; como las formas puras de líneas sencillas y la presencia del blanco acompañando a la madera. También encontramos ciertas piezas especiales para todo diseñador como el ya conocido Eames House Bird acompañando la vegetación, las lámparas de Tom Dixon, o los cuadros con ilustraciones del autor norteamericano, Charley Harper.


Café Nolasco. Sala


Es en estos detalles, donde se aprecia que el Diseño tiene un papel fundamental en el café Nolasco, es su medio para diferenciarse y lograr aquello que se pretende y como bien afirma el arquitecto, “el Diseño es como comprar un traje a medida, en el que sabes que tendrás un resultado perfecto, independientemente de cual sea tu cuerpo”. En este caso, esto se lleva a una máxima expresión, ya que como hemos podido comprobar, se ha diseñado desde el espacio, hasta las piezas de mobiliario y la iluminación y, además; se siguen diseñando continuamente cosas, como las cartas, la presentación de los platos, de las copas, etc. Es un espacio cuya decoración está siempre en constante evolución debido a las inquietudes del arquitecto y a su exigencia constante de hacer las cosas bien hechas.

Iluminación

Al tratarse de un concepto diferente al de una cafetería tradicional, y de un lugar cuya oferta se va transformando a medida que avanza el día, una de las dificultades con las que se encontraron en un principio, fue el que los clientes pudieran entender y adaptarse a este nuevo concepto de cafetería, que luego se transforma en comedor y bar de copas.

Según indica el arquitecto, para solventar esto, la iluminación, regulable en este caso, juega un papel fundamental, ya que se va cambiando a medida que va avanzando el día y se va creando la atmósfera necesaria para el servicio que en cada momento se ofrece. Así, a primera hora de la mañana, se cuenta con una excelente iluminación natural,apropiada para trabajar o leer, y a medida que se va oscureciendo, se encienden velas y focos de luz más adecuadas para conversar. Además la iluminación puntual les permite destacar aquellas zonas que les interesa.


Café Nolasco. Ventanas

Diseño y comunicación

Nos resulta muy interesante la definición que González-Haba nos hace de un buen Diseño interior, como aquel en el que se encuentra un equilibrio entre lo funcional y lo estético, y en el que se tiene un concepto o hilo conductor muy claro; es decir, una idea muy clara de aquello que se quiere reflejar en el espacio, ya que el simple hecho de tener buen gusto no significa que se pueda lograr un buen Diseño de un espacio: “puedes tener muchísimas cosas muy bonitas y valiosas, pero la suma, sin más, de muchas cosas chulas no te va a dar como resultado un diseño chulo; sin embargo, unas cuantas de estas cosas con un hilo conductor o una idea detrás te dará un buen resultado”.


Café Nolasco. Ventana exterior
 

Para finalizar queremos destacar, la importancia de la comunicación en un Diseño, a la que también hace referencia el arquitecto: “No hay buen diseño, si no se vende bien. Si no lo sabes comunicar o vender bien al cliente, el diseño no vale para nada. Parece una tontería, pero no lo es, el Diseño es todo un conjunto que tiene que ir de la mano y lo que no se comunica no existe”.

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