A54INSITU: “Nosotros disfrutamos en aquellos proyectos en que nos tejemos con el cliente”

Entrevista hecha por: Elisa Sancho. Fotos de la entrevista: Xoel Burgués. Vídeo: Elisa Sancho. Transcripción de textos: Verónica Jaramillo.Edición de la entrevista; Gerardo Maza

Ya desde hace un tiempo venimos siguiendo la pista de A54INSITU como estudio de diseño interior y arquitectura, y les seguíamos la pista porque los proyectos des este estudio denotaban un equilibrio sorprendente, en ocasiones un estilo minimalista y más o menos moderno extraño para un estudio ubicado en Aragón.

Hemos hablado con Jordi Ulldemolins, la cara más visible del estudio para que nos comente entre otras cosas la historia de A54INSITU, su proceso creativo y su visión del diseño.

A. M.: ¿Cómo nace A54INSITU? y ¿Cuánto tiempo lleváis?

Jordi Ulldemolins: Nosotros, nacemos hacia el año 2005 con una vocación un tanto sui géneris, donde el estudio intenta ser una amalgama de disciplinas, lo que en esa época era cosa del SoHo neoyorquino y, ni nosotros mismos, sabíamos exactamente que nos íbamos a meter en estos berenjenales; pero sí que dio la coincidencia, de que varios de los que íbamos a trabajar en A54, en esa época estábamos trabajando en el mismo lugar.

En esa época había mucho trabajo, pero era muy diferente a lo que nosotros queríamos hacer y, echábamos de menos esa faceta más poética de la arquitectura. Hacíamos muchísimas viviendas, pero no había un cliente concreto, eran todos ciudadanos X a los que no les veíamos la cara, y el trabajo era, sumamente bien remunerado, pero muy aburrido.

Entonces, A54 nace, buscando auxilio en las diferentes disciplinas que conforman la arquitectura. Queríamos amalgamar un tejido de sensibilidades que nos permitiese que el estudio fuese una válvula de escape de lo que era el trabajo diario; entonces, comenzamos a aunar arquitectura, pintura, escultura, y ésto al final va tomando un recorrido en el que empiezan a surgir otras cosas, casualmente, que no eran las que buscábamos, como proyectos de viviendas para gente que nos había visto en el periódico.

Esa válvula de escape, se acaba convirtiendo en lo que es hoy en día, que es una manera de abordar una parte de la arquitectura que antes no habíamos podido hacer, juntando los diferentes roles necesarios para resolver un proyecto, y entender esa unión como necesaria para ofrecer un producto diferenciado.

Empezamos en un momento complicado donde no éramos nadie, no teníamos portfolio, ni recursos; pero mejor, empezar de cero mola, pero tienes que saber cómo, y en un momento en el que estalló la burbuja inmobiliaria y en el que en la profesión estábamos muy desgastados, el recurso era bajar honorarios y regalar el trabajo; nosotros optamos por hacer exactamente lo contrario. Inventamos un producto de rehabilitación de viviendas, se llamaba 1€ el metro cuadrado, con el ánimo de dar un perfil personal al trabajo y una política empresarial de darnos a conocer; queríamos que fuera un gancho, y lo fue. Esto nos permitió crear portfolio y darnos a conocer.

A. M.: ¿Quiénes componéis el equipo del estudio?

J.U.: En el estudio ahora mismo estamos, Alessandro Degli Emili, que es arquitecto y summa cum laude de la universidad de Florencia; Mikel Goikoetxea, que es arquitecto técnico; Marisa Abad, que es interiorista; y recientemente hemos incorporado a Sandra que también es arquitecta por la Universidad de Zaragoza.

A.M.: ¿Qué significa vuestro naming?

J.U.: A54insitu. Cuando yo llegué a zaragoza en el 2005, la casa donde vivía estaba en Asalto 54, y me gustaba mucho porque era un poco lo que queríamos hacer con la arquitectura: asaltarla y dije, pues A54; pero faltaba algo, un complemento que definiese un poco eso tan absurdo, y recurrimos al latín porque la expresión in situ se utiliza para el hormigón que se hace en el lugar, y nosotros entendíamos que, como profesionales, debemos de estar en el lugar.

A.M.: ¿Cómo definiríais la forma que tenéis de abordar los proyectos?

J.U.: Corazón, dedicación y profesionalidad. Corazón porque hay que echarle corazón a la vida siempre; profesionalidad, porque es la parte de cabeza, raciocinio y de hacer las cosas bien y con un método; y dedicación porque hay que currar muchísimo. Yo puedo aceptar que un tío sea malo, pero no un vago.

A.M.: ¿Cómo es vuestro tipo de cliente?

J.U.: Hasta hace relativamente poco teníamos clientes muy heterogéneos de parejas, familias, solteros, etc.

Uno de los handicap que tuvimos al comenzar focalizándonos mucho en la vivienda, es que nos fuimos falsamente especializando solo en eso, pero le estábamos “cerrando otras puertas” a otras posibles acciones como por ejemplo los locales comerciales, que es un tema que siempre nos ha interesado mucho, pero que no teníamos un portfolio.

Hasta que hubo alguien que confió en nosotros para que lo hiciésemos, un bar, de un presupuesto muy humilde, pero que para nosotros fue una ventana muy importante, porque eso después nos permitió hacer, por ejemplo, la peluquería de Oliver y Goretti, el Calanova, la herboristería en San Vicente de Paúl, estamos haciendo un restaurante, vamos a hacer otro…Osea, fue una cadena que nos abrió un abanico importante y también un mercado.

Por otra parte, hemos procurado ser nuestros propios clientes: comprar un antiguo inmobiliario y transformarlo, lo que se llama el restyling. Promoción inmobiliaria pero razonable, ética y no especulativa.Esto ha abierto otra ventana de posibilidades que es la de analizar el mercado, ver dónde hay edificios interesantes, plantear proyectos y ponernos retos.


Calanova, proyecto diseñado por A54INSITU

A.M.: ¿Creéis en la especialización dentro del diseño?

J.U.: Si, claro. Es absolutamente necesaria y, de hecho, nosotros lo aplicamos. Por ejemplo, en los diferentes roles que hay en el estudio y en la manera que tenemos de atacar los problemas. cada uno tenemos un perfil muy claro, en el que entendemos que somos buenos; yo no sé hacer cosas que Alessandro sí, y creo que hago otras un poquito mejor de lo que las haría otro, y eso, al final, nos permite ser productivos, resolutivos y diferenciarnos respecto a la competencia.

A.M.: ¿Cómo es vuestro proceso creativo?

J.U.: Es muy sencillo, bueno, no sencillo, pero ordenado. Nosotros siempre decimos que el éxito final del trabajo, nace de sus cimientos, de conocer muy bien cómo es el espacio, cómo ha estado construido, de qué año es, qué forma original tiene, conocer muy bien al cliente… La arquitectura tiene un punto de sociología, tenemos que conocer al morador del espacio, para poderlo personalizar y adaptar, y eso es lo que hace maravilloso nuestro trabajo.

Nosotros no hacemos proyectos solos, sino con el cliente y para el cliente; es por eso que el proceso debe ser ordenado y sobretodo claro. El proceso, tiene que generar confianza, el cliente tiene que sentirse cómodo, porque es muy elevado el número de gente que ha hecho una reforma y ha tenido una experiencia arquitectónica nefasta, eso es muy habitual; entonces estamos en el deber de devolverle a la profesión lo bonita que llega a ser. Además, que siempre son inversiones no solo económicas sino también emocionales muy importantes, y nosotros tenemos la obligación de que ese proceso creativo cuente con el cliente, se lo haga fácil, amable, claro y transparente.

A.M.: ¿Cuál o cuáles de los proyectos que hayáis realizado definen al estudio?

J.U.: Hemos hecho proyectos muy interesantes que no nos han autorizado a publicar; pero el común denominador que tendrían esos espacios, que podría caracterizar al estudio, es que buscamos sacarle un rendimiento al espacio.

Si analizas nuestros trabajos, todos tienen un común denominador que es que prácticamente desaparecen los pasillos, son espacios que buscan ser mayúsculos y aprovechar toda la luz posible; siempre tendemos a ese recurso que nos parece lógico, porque el metro cuadrado vale mucho dinero, entonces, ese ejercicio de buscar racionalizar la inversión del cliente es un común denominador en nuestras obras, y, sobretodo hacerlo desde una personalización del espacio y recomendando que los espacios sean atemporales, que duren, porque esto vale mucho dinero.

A.M.: ¿Actitud o formación? ¿importa tener estudios?

J.U.: Las dos. Evidentemente hay que estudiar pero la actitud es fundamental, el Rock&Roll tiene que estar siempre. Equivocarse es de obligado cumplimiento, hay que tener ganas, iniciativa, no tener miedo a equivocarse y aprender de cada error; y eso es actitud.

A mi me llegan muchos currículos, primero no me leo los títulos que tienen, lo primero que miro es cómo dibujan, si son chapuceros, si los grosores de línea están bien puestos, si el dibujo es organizado; alguien que dibuja bien, piensa bien. Después, si tienen nivel C de coche o moto, o B1, o conocimientos superlativos de Autocad, eso se aprende, pero lo otro no, y lo otro está más acorde a la actitud que con el conocimiento. Evidentemente si no tienes ni idea de manejar Autocad, lo tienes como muy complicado, pero se puede aprender, alguien que dibuje bien a mano, dibujara bien en Autocad.

A.M.: ¿Qué significa la competencia para vosotros? ¿es importante?

J.U.: Absolutamente necesaria. Una pregunta muy buena, pero que le falta una palabra, porque si la tuviese, la respuesta sería diferente: la competencia LEAL, es absolutamente necesaria.

Lo que pasa, es que en los 90, propusieron la liberación de tasas a los colegios profesionales, lo que quiere decir que hace algunos años los honorarios mínimos que recibíamos los arquitectos estaban reglados por el colegio profesional. Nadie podía ir a la baja, porque había un colegio que marcaba la línea que no se podía sobrepasar, y al liberar las tasas, cuando hay muchísima oferta, eso se traduce en que los precios van al alza, pero las cosas reventaron. Pero, al reventar, no se les ocurrió volver a las tasas reguladas y, al no haber trabajo, la gente está optando por no valorar su trabajo y cobrar menos. Eso para mí es un error garrafal. Evidentemente, todos cuando hemos empezado a trabajar hemos tenido que ser competitivos y ajustar tus precios, pero no puedes regalar tu trabajo, si tu realmente te quieres, te tienes que hacer valer.

Yo entiendo la competencia leal necesaria, la que entiende eso, la que es buena porque te hace ser mejor y diferenciarte. Si alguien me dice que somos caros, le digo: “no perdona, no somos muy caros, estamos cobrando nuestro trabajo y nuestro esfuerzo; somos 5 personas que hacemos un seguimiento prácticamente diario de la obra”. De hecho, somos baratos, porque si alguien te está ofreciendo este producto por la mitad de precio, o es tonto o el producto que te está vendiendo no es el mismo.

A.M.: ¿Qué le diríais a alguien que piense que el diseño es un capricho?

J.U.: Que mire, que observe, y que si no lo ve es que se ha equivocado de estudio. Hay que saber decir no, es muy importante. Se asocia el diseño a ser caro, pero no, el diseño vale dinero, eso no quiere decir que sea caro. Es que es una obviedad, pero no todo el mundo lo entiende; yo voy a por los que lo entienden y lo quieren.

A.M: Sois diseñadores de distintas procedencias, ¿por qué elegisteis Zaragoza para poner el esudio?

J.U.: Fue casualidad. Todos nos conocimos aquí por nuestras parejas y no fue una elección consciente, nos conocimos aquí, nos entendiamos trabajando y nos seguimos entendiendo trabajando por más de 10 años.

A.M.: Cuéntanos de algún proyecto que te haya hecho especial ilusión realizar

J.U.: No sabría elegir un proyecto. Te podría decir proyectos concretos, pero no me fijaré para responderte en el proyecto, sino en el cliente. Nosotros disfrutamos en aquellos proyectos en que nos tejemos con el cliente, en el que hay confianza mutua y cuando el cliente es capaz depositar la confianza en ti para que tu puedas hacer un buen trabajo.

Hay uno en particular, que le hicimos una obra aquí y repetimos en otra en Barcelona, para mi eso es un acto de generosidad brutal que se traduce también en el proyecto, porque sabes que al final él va a disfrutar del proyecto. Cuando se ha logrado con el cliente esa simbiosis, son los proyectos que luego miras el resultado y es mejor, siempre. No quiere decir que los otros sean malos, pero les falta ese punto de conexión. Es complicado saberse explicar cuando alguien no te conoce de nada y es fundamental la confianza.

Para algunos interioristas en Zaragoza A54INSITU se erige como uno de los estudio de interiorismo más completos y con mejor calidad de diseño, su imagen va de ser desconocidos a ser muy reconocidos por sus colegas de profesión. Y de esta entrevista podríamos concluir que nuestro entrevistado tiene una visión sobre el diseño bastante nítida y pragmática, tal vez dos de los componentes que hacen de A54INSITU un equipo dinámico y solvente.